El banco de inversión estadounidense Citi proyectó un incremento significativo en el precio del cobre para el corto plazo, al situar su estimación en los 6,35 dólares por libra para los próximos tres meses. La entidad financiera fundamentó esta previsión en una combinación de factores globales que impulsaron la demanda del metal rojo, lo que representó un escenario optimista para los ingresos fiscales de los países productores como Chile.
Los analistas de la institución explicaron que este aumento respondió a una aceleración en la transición energética y al crecimiento de la infraestructura tecnológica vinculada a la inteligencia artificial. Estos sectores demandaron volúmenes de cobre mayores a los registrados en periodos anteriores, lo que presionó los inventarios globales y favoreció el alza en las cotizaciones de los mercados internacionales.
La entidad bancaria también destacó que la oferta minera mundial enfrentó dificultades operativas que limitaron la disponibilidad inmediata del mineral. Según el informe técnico, el cierre de yacimientos y el retraso en nuevos proyectos extractivos generaron un déficit que contribuyó directamente a la escalada en el valor de la materia prima durante el último trimestre analizado.
El reporte de Citi subrayó que el entorno macroeconómico en China jugó un rol determinante en estas expectativas de mercado. Las medidas de estímulo económico que implementó el gigante asiático reactivaron el consumo de metales industriales en la construcción y la manufactura, factores que sostuvieron la tendencia alcista que se observó en la Bolsa de Metales de Londres.
Adicionalmente, el banco estadounidense consideró que la debilidad del dólar a nivel global favoreció la inversión en activos físicos como el cobre. Esta dinámica financiera permitió que los fondos de inversión se volcaron hacia los contratos de futuros del metal, lo que incrementó la liquidez y aceleró el cumplimiento de las metas de precio que se fijaron inicialmente.
Finalmente, la proyección de la entidad advirtió que estos niveles de precios dependieron de la estabilidad en las cadenas de suministro y de la ausencia de conflictos geopolíticos mayores. La estimación de 6,35 dólares por libra se transformó así en una de las cifras más altas registradas en los informes de proyecciones bancarias para el presente año comercial.



