Cobre marca récord histórico mientras dólar cierra al alza tras débil Imacec

El precio del cobre cerró la semana en US$ 5,7 por libra, alcanzando un nuevo máximo histórico y anotando un alza semanal de 2,6%, en contraste con el alza del tipo de cambio, que terminó en $905, impulsado por débiles datos de crecimiento económico en Chile. El comportamiento inverso de ambos indicadores revela una tensión entre fundamentos internacionales y condiciones locales.

Según el informe de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), el metal rojo finalizó 2025 con una sólida tendencia alcista, acumulando un promedio anual de US$ 4,52 por libra, un 44,7% más alto que en la misma fecha de 2025. Este repunte se explica por un contexto financiero internacional favorable, especialmente por la depreciación del dólar estadounidense, que cayó entre 9% y 10% en 2025, su mayor baja en ocho años.

Un dólar más débil tiende a favorecer los commodities como el cobre, al hacerlos más atractivos para compradores globales. Además, las expectativas de una política monetaria más expansiva en EE.UU. han incentivado el apetito por activos de riesgo. En paralelo, disrupciones en operaciones mineras clave en Chile, Perú, Indonesia y Congo han tensionado la oferta, reforzando la percepción de un mercado más ajustado.

En el plano local, el dólar cerró en $905, con una variación al alza pese al buen desempeño del cobre. Esto se debió principalmente a los débiles resultados del Imacec de noviembre, que mostró un crecimiento interanual de 1,2%, pero una caída mensual desestacionalizada de 0,6%, generando expectativas de bajas en la tasa de interés local, lo que redujo el atractivo del peso.

El jefe de Análisis en Admirals Latinoamérica, Felipe Sepúlveda, señaló que la lectura del Imacec refuerza un “cierre de año más moderado”, incentivando la demanda local por dólares. A esto se suman factores internos, como la huelga en la mina Mantoverde, que añade presión sobre la oferta en un contexto de precios récord.

De cara a este nuevo año, el precio del cobre seguirá expuesto a alta volatilidad, influido por el desempeño económico de China, los niveles de inventarios globales, nuevas disrupciones mineras y la evolución del dólar estadounidense. Por su parte, el tipo de cambio local dependerá tanto del ritmo de recuperación de la actividad chilena como de los flujos de capital internacional.

Ambos indicadores seguirán cruzando caminos en los próximos meses, reflejando las complejidades de un mercado global cada vez más interdependiente.