El Banco Central informó este lunes que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de enero de 2026 registró una caída de 0,1 por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior, cifra que se ubicó muy por debajo de las expectativas del mercado que proyectaba un crecimiento cercano al 1 por ciento. La institución detalló que el resultado fue el registro más bajo desde junio de 2024, lo que encendió las alarmas entre los analistas que esperaban un inicio de año con mayor dinamismo tras el cierre del ejercicio previo.
El organismo emisor explicó que la variación anual del Imacec fue incidida principalmente por el retroceso de la producción de bienes, categoría que anotó una disminución de 1,5 por ciento. Dentro de este apartado, la minería presentó una caída relevante que arrastró el indicador general, sumándose a los números rojos que también mostraron la industria manufacturera y el sector agropecuario-silvícola.
Por el contrario, el sector de los servicios logró una expansión de 1,4 por ciento en doce meses, impulsado mayoritariamente por el transporte y los servicios empresariales. Esta alza, junto con el modesto crecimiento de 0,4 por ciento reportado por el comercio, sirvió como un contrapeso parcial que evitó una caída más estrepitosa del índice general de actividad durante el primer mes del presente año.
En términos desestacionalizados, la economía nacional presentó un ligero aumento de 0,2 por ciento respecto al mes precedente, mientras que el Imacec no minero no registró variaciones anuales. Según el reporte oficial, el calendario jugó un rol determinante en la medición final, debido a que enero de 2026 contó con un día hábil menos que el mismo periodo del año 2025, factor que restó impulso a la actividad productiva.
Ante este escenario, el ministro de Economía, Nicolás Grau, reaccionó a las cifras y pidió cautela a la hora de analizar el retroceso, señalando que se trató de un dato puntual condicionado por efectos de calendario. El secretario de Estado destacó que la medición mes a mes mostró un crecimiento positivo, lo que a su juicio descartó una parálisis de la actividad y mantuvo las proyecciones gubernamentales sobre una recuperación gradual.
La autoridad económica enfatizó que el componente minero fue el que más afectó el promedio, pero subrayó que existen proyectos de inversión que deberían materializarse durante el primer semestre. Grau sostuvo que el Ejecutivo mantuvo su compromiso con el crecimiento y que el Imacec de enero no modificó la hoja de ruta trazada para fortalecer la creación de empleo y el consumo interno en las distintas regiones del país.
Finalmente, el ministro Grau descartó que este traspié inicial signifique un estancamiento prolongado para la economía chilena y llamó a no realizar «sobreinterpretaciones» de una cifra que consideró transitoria. Expertos y gremios empresariales, sin embargo, manifestaron su preocupación por la debilidad de la inversión y la manufactura, instando al Gobierno a acelerar las medidas de reactivación para asegurar que el resto de los trimestres de 2026 vuelvan a la senda del crecimiento esperado.



