El Sindicato de Supervisores y Staff Sierra Gorda realizó este domingo una importante donación de útiles escolares al Centro de Acogida Emaús. La iniciativa, gestionada por la organización, benefició a 80 niños y niñas que inician su año académico esta semana, buscando aliviar la carga económica de una institución que trabaja con menores en situación de alta vulnerabilidad.
Según explicó la directiva del sindicato, la ayuda consistió en la entrega de aproximadamente el 50 por ciento de los materiales requeridos en las listas escolares de los menores. Entre los artículos donados destacan cuadernos de distintos tamaños, gomas, lápices, estuches y resmas de papel para fotocopias, elementos esenciales para el desarrollo de las actividades educativas diarias en el centro.
El Centro de Acogida Emaús cumple un rol social crítico en la zona, al recibir a hijos de personas que se encuentran privadas de libertad o que han sido víctimas de situaciones de violencia extrema. La institución proporciona alimentación y apoyo escolar durante el día, además de gestionar hogares de acogida donde los menores pueden pernoctar de manera segura, garantizando así su derecho a la educación y protección.
Esta acción solidaria se enmarca en el presupuesto de ayuda social 2025 del sindicato, el cual fue aprobado por la asamblea de trabajadores en abril del año pasado. Los fondos, acumulados durante los meses de enero, febrero y marzo, permiten que la organización mantenga un vínculo constante con la comunidad y apoye a instituciones que trabajan directamente con la infancia vulnerada de la región.
El secretario del Sindicato de Supervisores y Staff de Sierra Gorda, Pedro Aravena, destacó el impacto emocional y social de este aporte. «Llevamos cerca del 50 por ciento de las necesidades reales de estos 80 niños. Para ellos, estos útiles significan poder seguir estudiando, poder ir a una clase y tener la oportunidad de ser, el día de mañana, mejores personas», afirmó el dirigente.
Aravena también transmitió el agradecimiento de los encargados del recinto tras concretar la entrega en nombre de los trabajadores mineros. «La encargada del centro nos pidió transmitir un cariñoso agradecimiento a este sindicato, que se acuerda siempre del Centro Emaús. Ellos valoran profundamente esta ayuda que mantenemos para colaborar con la comunidad, especialmente con niños que no tienen con quién quedarse», concluyó.



