La directiva del Sindicato de Supervisores y Staff de Minera Sierra Gorda sostuvo una reunión clave con la gerencia de Seguridad y Salud de la compañía para abordar la creciente preocupación de los socios respecto a las políticas preventivas en terreno. En la instancia, encabezada por el gerente de seguridad, Manuel Rojas, y el superintendente Patricio Arancibia, los dirigentes sindicales plantearon sus dudas sobre la carga de trabajo asignada a los supervisores durante las visitas a las distintas áreas operativas.
El encuentro estuvo motivado principalmente por la alta cantidad de incidentes registrados durante la última detención de planta o «shutdown», evento que encendió las alarmas entre los trabajadores. Ante este escenario, el sindicato solicitó una revisión exhaustiva de cómo la administración está enfrentando la seguridad en las faenas, exigiendo respuestas concretas sobre las medidas correctivas que se implementarán para evitar la repetición de estos eventos críticos.
Por parte de la empresa, además de los representantes de seguridad, participaron ejecutivos de Recursos Humanos, entre ellos Francisca López y Sergio Poblete, quienes escucharon los requerimientos de la mesa sindical. La administración expuso los lineamientos generales de su actual política de seguridad, aunque los dirigentes insistieron en la necesidad de profundizar en los detalles técnicos y operativos del plan que se está ejecutando actualmente en las distintas divisiones de la compañía.
Como resultado de la reunión, el sindicato solicitó formalmente una nueva sesión de trabajo para conocer a cabalidad el plan de seguridad a futuro y asegurar que este sea efectivo en el resguardo de la integridad física de los supervisores y el personal de staff. La organización busca garantizar que los estándares de seguridad no se vean comprometidos por la presión operativa y que la supervisión en terreno cuente con las herramientas necesarias para cumplir su labor de forma segura.
Finalmente, se acordó establecer una coordinación permanente que incluirá visitas mensuales a terreno, en las que participará un dirigente sindical junto a un representante del área de seguridad. Este mecanismo de fiscalización conjunta tiene como objetivo verificar en el lugar de los hechos el cumplimiento de todos los estándares preventivos y asegurar que los compromisos adquiridos por la compañía se traduzcan en condiciones laborales seguras para todos sus integrantes.



