Sin duda la inflación es algo que afecta varios aspectos, y el crecimiento salarial no es una excepción. En todas las economías este se está estabilizando o disminuyendo, lo que para los bancos centrales son buenas noticias, ya que sin volatilidad es probable que la inflación disminuya sin sumar desempleo.
Sin embargo, el poder adquisitivo de los trabajadores aún es menor a los datos pre pandemia. Esto quiere decir que a pesar de la alta demanda de trabajadores y con la cifra del desempleo a la baja, la participación en la producción económica de este sector se redujo en muchas economías avanzadas.
Según los economistas, el crecimiento salarial siempre se sitúa después de la inflación, por lo tanto al percibir un descenso en su crecimiento puede significar que la inflación alcanzó su punto máximo. Pero ¿por qué los salarios nunca alcanzaron a la inflación? Generalmente los salarios no sufren modificaciones en años y de manera lenta, diferente a como lo hacen los precios, que pueden cambiar de manera brusca y están sujetos a muchos factores que los afectan.



