El Ejecutivo ingresó este lunes al Congreso el proyecto de ley que busca reajustar el salario mínimo en el país, proponiendo un incremento de 7.546 pesos respecto al monto vigente. De ser aprobada por los parlamentarios, esta iniciativa legal permitiría que el sueldo básico de los trabajadores chilenos alcance la cifra de 546.000 pesos mensuales, en el marco de las negociaciones anuales de política salarial.
La propuesta surge tras una serie de conversaciones entre el Ministerio de Hacienda, la cartera de Trabajo y representantes de las organizaciones de trabajadores. El objetivo del Gobierno es mantener el poder adquisitivo de las familias frente a las variaciones del costo de la vida, aplicando un ajuste que técnicamente se vincula a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registrada en los últimos meses.
Desde el Palacio de La Moneda destacaron que este incremento busca dar continuidad a la política de fortalecimiento de los ingresos, tras haber alcanzado anteriormente la meta de los 500 mil pesos. Las autoridades explicaron que la cifra de 546.000 pesos responde a un equilibrio entre las necesidades de los empleados y la capacidad de las pequeñas y medianas empresas para absorber los nuevos costos laborales en el actual escenario económico.
En el Congreso, la recepción del proyecto ha generado diversas reacciones, ya que algunos sectores de la oposición consideran que el monto es insuficiente ante el alza de los alimentos, mientras que otros parlamentarios advierten sobre el impacto que podría tener en la empleabilidad. El debate legislativo comenzará en las comisiones de Hacienda y Trabajo, donde se espera que el Ejecutivo detalle los alcances técnicos de este reajuste de 7.546 pesos adicionales.
De no mediar inconvenientes en su tramitación, se espera que la nueva ley pueda ser despachada con celeridad para que el incremento se refleje en las liquidaciones de sueldo a la brevedad. El proyecto también contempla ajustes proporcionales en otros beneficios sociales y subsidios que están indexados al valor del salario mínimo, lo que ampliaría el impacto de la medida en los sectores más vulnerables de la población.



