Banco Central proyecta menor impacto macroeconómico en Chile pese a récord en precio del cobre

El Banco Central de Chile, en su más reciente Informe de Política Monetaria (IPoM) correspondiente a diciembre, destacó que el alza en el precio del cobre, aunque significativa, podría tener un impacto macroeconómico menor al observado en ciclos anteriores. La razón radica en la naturaleza de los factores que explican este incremento, así como en el contexto productivo actual del país.

Según el documento, el valor del cobre en la Bolsa de Metales de Londres superó los US$5 por libra, alcanzando su máximo nominal histórico y posicionándose un 15% por encima del cierre del IPoM anterior. Esto llevó al instituto emisor a revisar al alza su proyección de precio promedio para 2027, desde US$4,3 a US$4,6 la libra.

El Banco Central atribuye esta alza a una combinación de alta demanda y oferta restringida. Por el lado de la demanda, se identifican varios factores estructurales y emergentes. Entre ellos, la expansión global de la inteligencia artificial (IA), que requerirá anualmente entre 300 mil y 500 mil toneladas adicionales de cobre hasta 2030, según cifras citadas en el IPoM. Esta demanda se origina tanto en la construcción de centros de datos como en la infraestructura eléctrica asociada.

Además, se menciona el rol creciente del cobre como recurso estratégico en contextos geopolíticos, donde varios países han aumentado su gasto en defensa y en protección de minerales críticos. Este nuevo enfoque ha llevado a revalorizar el metal como insumo clave no solo en tecnologías limpias, sino también en términos de seguridad nacional.

En cuanto a la oferta, el informe destaca accidentes y recortes en minas relevantes, cuyas consecuencias se prevé que se extiendan hasta 2027. Estos eventos han generado mayores primas de venta, con valores de hasta US$350 por tonelada, y mínimos históricos en los cargos de tratamiento y refinación, reflejo de una menor extracción global.

Pese al repunte en las cotizaciones, el Banco Central advierte que el efecto positivo sobre la economía chilena podría ser más limitado. Esto, debido a que los shocks actuales provienen en parte de caídas de producción local y tensiones geopolíticas, a diferencia de otros episodios marcados por un auge en la demanda externa.

El informe señala que, cuando el alza se origina en menores niveles de producción nacional, la actividad económica tiende a contraerse, y los efectos sobre el tipo de cambio y la entrada de divisas se moderan. Una situación de este tipo habría influido en la contracción de la actividad registrada en el tercer trimestre de 2025.

Por otra parte, los shocks geopolíticos tienden a generar condiciones financieras más restrictivas para economías emergentes, al depreciar sus monedas y elevar sus costos de financiamiento, contrarrestando parcialmente el efecto de un mayor precio del cobre.

Finalmente, el organismo destaca que los costos de producción minera en Chile han aumentado en los últimos años, lo que significa que parte del incremento de precios opera como compensación, reduciendo su impacto fiscal y macroeconómico neto.