Un nuevo impulso en la inversión minera comienza a evidenciarse en Chile tras el ingreso a tramitación ambiental de proyectos que superan los US$12.500 millones. El escenario, asociado a iniciativas de gran escala en la industria del cobre, fue destacado por el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, quien relevó el impacto que estas operaciones de Freeport-McMoRan y BHP tendrán en la producción nacional y la generación de empleo a largo plazo.
Entre las iniciativas clave se encuentra el proyecto de Continuidad Operacional de Minera El Abra, impulsado por Freeport-McMoRan, que contempla una inversión de US$7.500 millones para extender la vida útil del yacimiento por 40 años. A esto se suma el ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) del proyecto Nueva Concentradora Escondida de BHP, cuya inversión supera los US$5.000 millones, marcando un hito en la reactivación de la gran minería del cobre en el país.
El proyecto de El Abra considera una transformación estructural de la operación, pasando de la explotación de óxidos a sulfuros mediante la incorporación de una planta concentradora, una desaladora, la expansión del rajo y nuevas instalaciones de relaves. En régimen, esta iniciativa proyecta una producción superior a las 340 mil toneladas anuales de cobre, consolidando su relevancia en un contexto de creciente demanda global por el metal rojo.
Respecto al impacto social y económico, se estima que solo el proyecto de El Abra generaría cerca de 20.000 empleos durante su fase de construcción. Una vez en marcha, la operación requeriría alrededor de 2.300 puestos directos y una cifra similar de trabajadores contratistas, reforzando el rol del sector como motor de desarrollo económico, especialmente para las regiones del norte de Chile.
Desde el Ejecutivo, el biministro Mas enfatizó la necesidad de fortalecer las condiciones para el desarrollo de estas inversiones, promoviendo un entorno con mayor certeza jurídica y procesos regulatorios más eficientes. «El ingreso de estos proyectos al SEIA representa un hito relevante», señalaron desde el Gobierno, subrayando que el cumplimiento de los estándares ambientales es clave para avanzar hacia la ejecución de estas iniciativas de gran escala.
Este paso administrativo da inicio formal a la evaluación regulatoria de ambos proyectos, los cuales se enmarcan en una estrategia orientada a reactivar el crecimiento económico a través de la minería. Con estas cifras, el sector busca no solo aumentar la capacidad productiva nacional, sino también asegurar la sostenibilidad de las operaciones mineras más importantes del país por las próximas décadas.



